Lo primero que hice para pintar a Ronaldinho fue tomar un color marrón y colorear la piel con movimientos circulares, sin afincar. Después, pasé un tono de marrón más claro por encima para aclarar y que no quedaran espacios en blanco.
Para la camisa, usé un color amarillo y con movimientos circulares coloreé toda el área. Luego, con un color anaranjado resalté un poco las arrugas y las sombras, y volví a pasar el color amarillo por encima.
Para el short primero coloreé en círculos con un color azul oscuro, sin afincar. Con un tono más oscuro resalté las sombras y al final usé un color azul claro en toda el área del short.